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miércoles, 17 de mayo de 2017

Cielo, Mar y Tierra, al compás de 50.000 latidos


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Quién me iba a decir cuando empecé a escribir este blog, que 14 meses después podría decir que ha recibido 50.000 visitas.

Y que mejor imagen que comenzar este artículo, con una foto que realicé a más de 30.000 pies de altura, como sinónimo de la última vez que hice un Vídeoblog (Vlog) que fue con motivo de mis 30.000 visitas en el mes de febrero.

Ese cielo con el que también empecé dicho artículo de febrero, entonces lo simbolicé con una cometa volando por ese mismo cielo.

Hoy no puedo sentirme más orgulloso de estas 50.000 veces que alguien ha clicado en mi blog. También he de decirlo, sin falsas modestias, que esta cifra significa mucho más que cualquier otras cifras de otras redes como YouTube, ya que ver no es lo mismo que leer. Por no hablar que leer un blog de según qué temática o si el blog es de tipo comercial, siempre tiene más tirón que cualquier blog de la temática que escribo.

Mi blog no es un blog “popular”, porque pensé cuando empecé a escribirlo, que a nadie le puede interesar mis antepasados o mis raíces. De hecho, si lo empecé a escribir no fue para nadie en concreto, ni siquiera para mi familia que es a quién a lo mejor podría interesarles, lo escribí porque necesitaba escribir y a modo de bálsamo o catarsis, poder revivir y viajar a esos mundos que sin conocerlos de primera mano, los podría reconstruir con una base verídica, siempre sin inventar nada, siempre con datos reales y demostrados.

Necesitaba explicar todo lo que iba descubriendo a medida que iba investigando datos que no sabía, datos que nadie me había dicho por ignorancia o porque en otras épocas el callar era casi obligado, otras épocas oscuras, épocas en las que no había respuestas porque no se preguntaba…

Escribí porque si saber nos hace más libres, la ignorancia nos hace esclavos.

La verdad nos libera y si leer nos hace libres, escribir nos hace mucho más libres.

En fin, que una vez que decidí que debía escribir todo ello, creí que el formato mejor sería en un blog, ya que escribir un libro era misión imposible por muchas razones y sobretodo porque hubiese necesitado 100 libros y en una sociedad en la que la cultura se ha de pagar, me pareció que internet era la opción más libre y sin intereses para escribir mi blog.

Una vez que empecé, me desbordó porque pasé muchas noches en vela escribiendo, pensando en que documentos enlacé el último de aquel antepasado o qué contexto social, político o económico habría que encuadrarlo.

También le doy vueltas a las imágenes que han de acompañar las letras que me van surgiendo de dentro, esas imágenes que ayudarán al lector a seguir la estela de cada artículo o intentar que aquello que me es difícil de explicar porque forma parte de mis recuerdos.

Se trataba de ponerle no sólo voz a los que no la tenían, sino también ponerles imágenes, ya fuese de su lugar de procedencia, ya fuese de una iglesia a la que fueron bautizados o enterrados o incluso, con hechos históricos que vivieron mis antepasados o cualquiera de los antepasados de los lectores del blog.

La falta de tiempo y dedicación, me crea a veces insatisfacción o ansiedad por no poder escribir y compartir todos mis avances en la investigación de mis raíces, tanto que a veces hasta durmiendo a veces me venía la inspiración del próximo artículo, que siempre está pendiente de publicar.

Por no hablar de la gran responsabilidad que me había puesto sobre mis espaldas al recibir documentación que previamente había solicitado en mil puertas. Y no podía dejar de compartirla, ahora sí, con todo el mundo, familia, amigos, personas que no conozco ni conoceré nunca, personas de otro país, de otros mundos entrando en mis mundos.

De hecho, éstos últimos se supone que ha sido donde mayores visitas he recibido, ya que yo sepa, fuera de España, las visitas han superado a las de dentro.


Supongo que la clave de tantas visitas es que no hablo sólo de mi abuelo, bisabuelo o tatarabuelo, sino de un abuelo, bisabuelo o tatarabuelo de cualquiera de nosotros, al intentar contextualizar, empatizar o situarlo en un momento determinado de nuestra historia, la historia de todos nosotros.

Los lugares también son tratados de forma que incluso sin conocer muchos de ellos, gracias a investigar sobre ellos, he podido aprender mucho de cada sitio que ha tenido una especial relevancia en la vida de mis antepasados, de nuestros antepasados.

Volviendo al tema principal de este artículo, el making off del Vlog (Vídeo Blog) de celebración, ya que no pude hacerlo con las 40.000 visitas, espero que este os guste.

Este Vlog está estructurado en tres bloques y para ello he usado 3 elementos: Cielo, Mar y Tierra.

Todos ellos no tienen cabida sin el motor principal: el Corazón. Por ello, empiezo la intro del Vlog con los latidos del corazón, a medida que voy avanzando escribiendo y superando miles de visitas.

Ya lo dije cuando cumplí en marzo un año del Blog, escribo con el corazón.

Son los elementos de mi Blog y por ello, en este Vlog, he querido usarlos, alejándome del formato usado anteriormente de imágenes del blog, mezcladas con música y letra.

En este Vlog, hago un recorrido, volando y pedaleando, como metáfora de la escritura e imaginación al son de las olas, al son del viento, al son de un compás que late, como ha de ser, late mi corazón cada vez que escribo sobre mis raíces y sobre mis antepasados.

Usé técnicas en el Vlog como un dron, gracias a la colaboración de Eric, el creador de dicho aparato (lo construyó él solito) y también gracias a la filmación de estas imágenes espectaculares aéreas de un atardecer de mi pueblo, Montgat.

También usé la GoPro Hero 4 Silver para grabar desde el Turó de Montgat, el mar mediterráneo de mi pueblo Montgat, desde donde se divisan los pueblos de Masnou y el skyline de Barcelona.

Por último, las imágenes grabadas pedaleando, con la GoPro también, en las que se ven de forma frontal los diversos recorridos y también en las que se ven a mi hijo Daniel y a mí, en vista “selfie”. Todas estas imágenes fueron grabadas en la serralada de Tossa de Mar, mi otro pueblo precioso, fuente también de mi inspiración.

Respecto al audio en off, he de decir que la voz es de mi hija Marta, que ya había colaborado en anteriores Vlogs y como no, le pone corazón y alma a cada frase, en consonancia con las imágenes. Las frases que recita son las que le dan forma al alma y corazón de este Blog que hoy celebramos sus 50.000 visitas.

CIELO

Por todos aquellos antepasados que ya no están físicamente, por nuestras raíces, por todo ello y que siempre estarán mientras los recordemos.

Para poder volar sin alas por cada pueblo o ciudad donde las ramas fueron creciendo para poder formar un gran árbol genealógico.

MAR

Las olas del mar son mi inspiración, mis musas, entre ellas, como no podía ser de otra forma, mi padre.

El poder de cada marea, está en cada una de las olas, en cada pieza de este gran puzle que estamos montando.

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TIERRA

Para tener los pies en la Tierra, para no desfallecer y seguir caminando, avanzando, con cada imprevisto o con cada pequeña frustración por no encontrar aquello que busco.

Distancia…, no hay nada más distante que el olvido y de eso se trata este Blog, de no olvidar de dónde venimos, de muchas tierras, Galicia, Andalucía, Extremadura, Portugal, Francia, para llegar a Catalunya, desde dónde escribo.

Tierras todas bellas y amadas, que vieron nacer a todos nuestros antepasados…

Escribir es la mejor manera de leer la vida. Y si te dicen que todo está escrito...  arranca la hoja y comienza a escribir.

Escribir es reparar las heridas, porque todos estamos heridos, por eso, alguien tiene que escribir sobre nuestros antepasados…

Escribo porque ellos tienen derecho a la verdad, a la reparación y a la justicia, elementos fundamentales de la Memoria.


Para poder ver el bosque, tienes que ver desde la distancia...

Escribo este Blog, porque escribirlo me hace ser más libre, escribirlo es un bálsamo, una catarsis. Escribir sobre mis antepasados es viajar a través del cielo, mar y tierra, al compás de los latidos de mi corazón.

Gracias por hacerlo posible.

CORAZÓN

Es lo único que mueve el mundo, los latidos de un bebé, los latidos cuando vivimos al son de nuestras pasiones, cuando no hay mejor compás ni mejor tempo que éste, un tresillo, para poder escribir las memorias familiares de mis antepasados, tres en uno: cielo, mar y tierra.

El corazón es pasión, intuición, dedicación y sobre todo, no entiende de razón.

Las mejores y más bellas cosas que hay en el mundo, no pueden verse ni tocarse, sólo sentirse… con el corazón

La banda sonora que acompaña al Vlog en esta ocasión no tiene letra, porque no son canciones como usé en los anteriores Vlogs. Con esas imágenes espectaculares no podía ponerle una canción, tenía que ser una banda sonora.

Por ello, usé este tipo de música inspiradora, épica, cinematográfica, de orquesta, dramática y heroica, como es este Blog que escribo.

Gracias por su colaboración a la web que crea y produce estos audios, he podido usarla


En este recorrido de estos 14 meses y 50.000 visitas, me he presentado a dos concursos, el de Bitácoras 1016 y en el de Premios 20Blogs 2017, del cual me siento feliz de haber participado junto a los mejores blogueros de España y con resultados en ambos, para mi sorpresa, en lugares muy dignos. 

Y ahora, sin más dilación, espero que después de este Making off del Vlog, podáis disfrutar de ello, pero sabiendo que nada es casual, que como cualquier “corto” audiovisual, todo tiene un por qué.


"Con los pies en la Tierra,
con las alas en el Cielo,
con la mirada en el horizonte del Mar,
...
con mi corazón, seguiré escribiendo"

Gracias y espero que si no habéis visto los anteriores Vlog de celebración, también podáis verlos y leer sus correspondientes artículos de making off.

martes, 16 de mayo de 2017

A terra dos meus antepassados...

fuente imagen: http://turismo.aestrada.com/es/que-visitar/natureza/arbores-senlleiras/
Que mejor imagen para comenzar este nuevo artículo sobre mis raíces gallegas que la de uno de los alcornoques del municipio de A Estrada de la provincia de Pontevedra, que están considerados estos árboles estradenses, como los más antiguos de Galicia. El de la foto es del siglo XVI.

Hoy escribiré el séptimo artículo “galego”, ya que he escrito 6 artículos anteriores en 2016, artículos todos ellos sobre la rama paterna de mis antepasados gallegos:

1) mayo 2016 sobre mi tatarabuelo Josef Carbón Núñez
2) junio sobre mi bisabuelo Juan Carbón Martínez
3) julio sobre mi tatarabuelo José Antero Laguna
4) octubre sobre mi tatarabuela María Antonia Teira Moledo
5) noviembre que lo dediqué a mi bisabuelo Juan Carbón Martínez y mi tío abuelo Manuel Carrasco Andrés pero en el que hablé de la defunción de mi tatarabuela Josefa Martínez Silva

En el quinto artículo gallego de noviembre, intentaba analizar las causas que llevaron a mi bisabuelo Juan para emigrar hacia tierras andaluzas y por ello, encontré una pista que aparecía en el acta sacramental de defunción de mi tatarabuela, con una petición de fe de bautismo, pista que me llevó a un primer matrimonio suyo, después de descartar su compromiso “matrimonial” eclesiástico.

También en dicho quinto artículo gallego, expuse otra acta sacramental de mi tatarabuela, la de su nacimiento el jueves 11 de marzo de 1824.

6) diciembre dedicado a mi  bisabuela Pilar Teira Moledo, en el que también indagaba en los orígenes gallegos de su familia.

Hoy enlazaré con todos ellos pero sobretodo le seguiré la pista a uno de ellos, el artículo 5 de noviembre, en el que según dije y extraigo ahora de forma literal:

“De hecho, también ahora mi próximo objetivo es averiguar más de la hermana de mi tatarabuela, Juana y de su cuñado Pedro y de otras investigaciones aún por descubrir.
Tengo el presentimiento que sabiendo más de este matrimonio, podré saber más de los misterios que rodean a esta tierra gallega y a nuestros primeros gallegos Juan y Pilar que cambiaron su vida a tierras andaluzas, de la cual Huelva fue su punto de destino.”

Y aquí es cuando aparecen nuevos datos que paso a explicar cómo se sucedieron…

Al principio de mis indagaciones en las raíces gallegas, fue pedir las actas sacramentales de bautismo, defunción y de matrimonio de mis tatarabuelos Josef Carbón Núñez y de Josefa Martínez Silva, junto la petición de bautismo de mi bisabuelo Juan Carbón Martínez. Conseguí en un primer momento, “sólo” 4 actas sacramentales de bautismo, defunción y matrimonio de mi tatarabuela Josefa y bautismo de bisabuelo Juan.

En un primer instante, observé que en el acta sacramental de bautismo de mi bisabuelo Juan, aparecía como madrina Juana la hermana de mi tatarabuela Josefa. También como padrino su esposo Pedro, aunque en ese momento, me centré más en ella, aunque la figura de su marido apareciese en 3 de las 4 actas sacramentales, a excepción del bautismo de mi tatarabuela Josefa, como era de suponer por ser cuñados.

Volviendo al hilo de la tía de mi bisabuelo Juan, la hermana de mi tatarabuela Josefa, es decir, mi tía tatarabuela Juana, como dije en varios artículos anteriores, fue la madrina del bautizo de mi bisabuelo Juan, junto a su esposo Pedro Fernández que fue su padrino, el 30 de noviembre de 1851. Se puede observar en este recorte del acta sacramental.
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El cuñado de mi tatarabuela, Pedro, aparece también en la defunción de su cuñada el 22 de julio de 1870, como se aprecia en el recorte de su acta sacramental. 
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Se ha de remarcar que en ese momento, mi bisabuelo era menor de edad con 19 años.

De hecho, el tío de mi bisabuelo Juan, Pedro Fernández, tiene un especial protagonismo en todos los eventos importantes, que no sólo es en la defunción de su cuñada y en el bautizo de su sobrino Juan (mi bisabuelo).  Lo explico porque también cotejando todas las actas, también detecté que aparecía en el acta sacramental de matrimonio de sus cuñados, mis tatarabuelos Josef Carbón Núñez y Josefa Martínez Silva el 8 de febrero de 1851. Aparecía como uno de los testigos de ese matrimonio, tal y como se aprecia en este recorte de dicha acta.
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De estas presencias de Pedro Fernández, en estos momentos tan importantes de la familia, ya di detalles en el quinto artículo gallego de noviembre y que ahora sólo explicaré aquellos que no especifiqué por no saberlo entonces.

Uno de los datos, fue un detalle que aparecía en el matrimonio de mis tatarabuelos Josef Carbón Núñez y Josefa Martínez Silva, las palabras “infancie Ecledia”.

Estas dos palabras, en realidad provienen de tres palabras, que son “in facie ecclesiae”.  

Es una expresión latina que se usa cuando se habla del santo sacramento del matrimonio cuando es público y con las ceremonias establecidas. Literalmente significa “en presencia de la Iglesia”.
fuente imagen: http://www.mnwr.art.pl/CMS/ksiegarnia/ksiegarnia.html
Para poder adentrarnos y entender el contexto en el que aparecen estas expresiones en las actas matrimoniales, hay que explicar lo siguiente.

“En España, la Iglesia se esforzó en poner de relieve que el matrimonio era algo más que una simple unión por el afecto, y que se generaba un vínculo jurídico iniciado desde un mutuo consentimiento e incluso que era indisoluble, rechazando concepciones contrarias a la igualdad entre el hombre y la mujer, presionando y debilitando toda clase de normas contrarias a ella. Sin embargo, “consideraba legítimo seguir las normas civiles legítimas, es decir, las coincidentes con el derecho natural y el divino. El Derecho canónico afirmaba que el matrimonio se regía por el derecho natural-divino y gracias a su fuerza se mantuvo intacta”.

La primera desavenencia con este esquema, comenzó con los primeros reformadores, quienes negaron el carácter sacramental del matrimonio y lo concibieron como un negocio puramente civil, considerándolo competencia de la autoridad estatal. El Estado intervino en este vínculo modificándolo y adaptándolo.

Los conflictos entre Iglesia y Poder Civil en España serian una serie de alternativas históricas, que plasmaron las tensiones políticas y sociológicas sobre la concepción del matrimonio.

No fue hasta el Concilio de Trento que se dio la coexistencia entre matrimonio civil y canónico. Existía el matrimonio religioso celebrado solemnemente “in facie ecclesiae” y uno clandestino que difícilmente se le podía llamar civil porque tenía efectos canónicos.
fuente imagen: wikipedia
Posteriormente, se dio el sistema puro de formación canónica originado por la publicación de los cánones de Trento como Ley del Reino, a partir de la Ley de junio de 1870 se dio el exclusivamente civil.”

Por ello, cualquier certificado de matrimonio, de nacimiento o de defunción anterior a este año 1870, hemos de buscarlo exclusivamente por la vía eclesiástica.

Otro detalle curioso, cuanto menos, es el del apellido de mi tatarabuelo que lo pone con v y sin acento, es decir Carvon en lugar de Carbón. También en su nombre de pila le hacen constar como Jose en lugar de Josef, el nombre con el que le bautizaron y que es el equivalente de Jose en el castellano arcaico de principios de siglo XIX.

Teniendo en cuenta que hablamos del siglo XIX, se puede entender que el protagonismo del hombre era algo que estaba instaurado, era algo coyuntural y por ello, el papel de la mujer en los actos formales en los que había que hacer constar o firmar cualquier tipo de documento, era relegado casi exclusivamente a los hombres.

Pero en este caso, no es algo casual, está claro que mi tío tatarabuelo Pedro Fernández, estaba presente por motivos que intento esclarecer.
Por todo ello, después de la aparición de estos dos nuevos antepasados, mis tíos tatarabuelos Juana y Pedro, es cuando solicité al AHDS (Archivo Histórico Diocesano de Santiago).

Pedí información de mi tía tatarabuela Juana respecto a su nacimiento, indicando que podría estar años arriba o debajo de 1824, año de referencia del nacimiento de su hermana mi tatarabuela Josefa. También especifiqué la parroquia de San Miguel de Sarandon, donde presumiblemente nacería Juana.

Y como siempre, como digo yo, para que piquen los peces, antes hay que ponerles el anzuelo y en este caso, volvió a pasar, ya que me llegó a mi buzón el siguiente documento:

I) Acta sacramental de la hermana de mi tatarabuela, es decir, de Juana Martínez Silva.
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Lo primero que detecto es que el nombre completo con el que fue bautizada es Juana Juliana. Fue bautizada el miércoles 28 de enero de 1818, en la parroquia de San Miguel de Sarandon, sin especificar su fecha de nacimiento.

El párroco fue don Antonio Celestino Paseiro, cura titular de la parroquia de San Miguel de Sarandon y el mismo que también bautizó a su hermana, mi tatarabuela Josefa, 6 años más tarde el jueves 11 de marzo de 1824.

Por cierto, mi tatarabuela nació el mismo día que la bautizaron, lo que hace suponer que su hermana Juana bien podría también haber nacido el mismo día del bautizo, ya que en ambos casos era día laborable y en esos años, el sacramento del bautismo se solía hacer así para evitar que la alta mortalidad infantil pudiera hacer que los bebes fuesen al limbo, lugar entre el cielo y la tierra para aquellos que no han sido bautizados y sin pecados terrenales aún por ser recién nacidos.

Por tanto, ya hemos averiguado que mi tatarabuela Josefa Martínez Silva, tuvo una hermana mayor, llamada Juana Juliana. Es decir que la primogénita era Juana, un detalle importante a tener en cuenta.

Sus padres, mis trastatarabuelos Benito Martínez y Antonia da Silva, vecinos de la aldea de Caxarabille de la misma parroquia de San Miguel de Sarandon del concello de Vedra de la provincia de A Coruña. 

El otro detalle que aparece, es que fue su madrina solamente, Juana Rey. No sabemos la relación que esta persona tenía con la familia. Llama la atención que no tuviese padrino.

Aparecen también los abuelos maternos Antonio da Silva y Antonia Nodar y los paternos Andrés Martínez y María Antonia de la Cruz, que en el caso de los primeros, sí que fueron los padrinos en el bautizo de su hermana Josefa en cuyo bautismo, aparecía la abuela materna con el nombre de María Antonia Nodar.

Es decir, las dos abuelas de mi tatarabuela y de mi tía tatarabuela, se llamaban María Antonia.

Los abuelos maternos son vecinos de la feligresía de Santa Marina de Riveyra (o también Santa Mariña de Ribeira). Es una de las 51 parroquias del municipio de A Estrada de la provincia de Pontevedra.

Durante la primera mitad del siglo XIX, era el lugar desde donde se administraban las rentas del conjunto del ayuntamiento y las distintas poblaciones que lo integraban, habiéndose descubierto recientemente un manuscrito que revela parte de este episodio de la historia de A Estrada.
fuente imagen wikipedia - Ayuntamiento de A Estrada
De hecho, ya hablé en anteriores artículos, sobretodo en el dedicado a mitatarabuelo Josef Carbón Núñez (esposo de Josefa), donde explicaba que nació en dicha feligresía de Pontevedra. En este caso, no sabemos la aldea de la que eran los abuelos maternos de Josefa y Juana. Sabemos que esta parroquia está formada por 11 aldeas y que O Pazo, es en la que nació mi tatarabuelo José Carbón Núñez.

Los abuelos paternos, al no especificarse, indica que son vecinos de la feligresía de San Miguel de Sarandon, donde se celebra el bautismo de Juana Juliana.

Feligresía es el equivalente a parroquia, donde un párroco es el rector titular al cuidado de sus feligreses. Tiene su parecido semántico con las Freguesias portuguesas, que son las representantes civiles de las parroquias católicas y forman parte de los concelhos o municipios.

Nótese el parecido entre Galicia y Portugal, en los significados y sus significantes, ya que los municipios en el primero son concellos.

Y con este antepasado que es Juana Juliana Martínez Silva, hermana de mi tatarabuela Josefa, podemos decir que tuvo una especial relevancia en el devenir de los acontecimientos que tuvieron que ver, casi con toda probabilidad, en el futuro de su sobrino, mi bisabuelo Juan Carbón Martínez y su destino Huelva.

En un próximo artículo, para no extenderme más en éste, hablaremos más de ella y de su esposo Pedro Fernández, en el que hoy en éste, ya hemos hecho la presentación de la exposición y circunstancias que enlazaran con ello.

Y que mejor final para este artículo que un paseo entre árboles monumentales en A Estrada, como destino de un futuro mejor.
fuente imagen: http://turismo.aestrada.com/es/que-visitar/natureza/

miércoles, 22 de marzo de 2017

Un aniversario muy especial, en un lugar muy especial...


Este artículo estará dedicado a mi tatarabuela Juana Tayllafert Márquez, con motivo doble, por un lado, recordando su nacimiento hace 148 años, el miércoles día 24 de marzo de 1869 y también recordando su 84 aniversario de fallecimiento, que acabo de descubrir y puedo decir que fue el lunes día 22 del mismo mes de marzo de 1933.

De mi tatarabuela Juana ya hablé en varios artículos anteriores, el primero de ellos fue en el artículo de junio, cuando hablaba de su hijo Pedro.

Tres meses más tarde en el artículo de octubre, dedicado a poner un poco de luz en el primer antepasado francés que introdujo el apellido Tayllefert en la familia, mencioné a mi tatarabuela e incluso a abuelos y bisabuelos, es decir, llegábamos a unas primeras generaciones de antepasados franceses y en el que incluso expuse el acta sacramental de bautismo de mi tatarabuela, en el que aparecía por primera vez su fecha de nacimiento. En dicho artículo pudimos saber que su nombre completo era Juana Bautista y que fue bautizada en la parroquia de San Juan del Puerto el domingo día 28 de marzo.

En un artículo de enero, hablé de su nieto Vicente y en un artículo de febrero de su nieta primogénita, mi abuela Juana.

En el mes de febrero, también hablé de su padre, mi trastatarabuelo José María Tayllafert Ramos. Y en este artículo fue cuando literalmente escribí:

“La pista que me lleva a esa maravillosa ciudad es la que aparece en uno de los certificados de su nieta Concepción Tayllefert García que nació el 6 de diciembre de 1931 y que su abuela paterna consta como vecina de Sevilla. Teniendo en cuenta que en el registro civil de San Juan del Puerto no aparecía como difunta, tengo casi la certeza que podría haber sido en Sevilla.”

Y en dicho artículo terminé con una litografía de La Giralda pintada el año que nació mi trastatarabuelo en 1837.

Hoy hablaré de un nuevo dato descubierto recientemente, que pude conseguir gracias a esa pista previa, como siempre ha ocurrido.

Estas fueron conseguidas, al buscar los certificados de nacimiento de sus nietos, es decir, de mis tíos abuelos maternos.

En el caso de mis dos tías abuelas, sólo puedo decir cosas cariñosas y tengo recuerdos imborrables de ellas dos y de sus dos familias, entre los que están todas sus hijas e hijos.
Aunque hoy me centraré en mi tatarabuela Juana, la abuela de ellas y del resto de nietos que eran mi abuela Juana, Vicente, María, José y Pedro.

No sin antes, mencionaré que al intentar conseguir los certificados de nacimiento de los 6 hijos de mi bisabuela Soledad, no pude conseguir el de mi abuela Juana pero sí los de Vicente, Concha, José y Margarita.

El de mi tío abuelo Vicente, ya lo expliqué en el artículo de enero y aunque me aportó muchos datos, en el caso que nos ocupa, la pista apareció cuando conseguí los certificados de nacimiento de mis tías abuelas Concha y Margarita.

En el caso del certificado de José, aportaré datos extraídos y luego ya me centraré en los otros dos.

José Tayllafert García nació el miércoles día 22 de agosto de 1928 a las 1h en la calle de Espartero. Especial mención a la variante de su apellido Tayllafert, con la letra a, diferente a la versión Tayllefert de mi madre y abuela. Y como ya expliqué en un artículo anterior, en el momento de nacer mi tío abuelo José, era mellizo junto a una niña que falleció en el momento del parto. Por tanto, mi bisabuela Soledad tuvo 8 hijos, de los cuales vivieron 7 y actualmente María, con sus recién cumplidos 90 años goza de una salud prodigiosa y desde aquí, también le dedico mi más cariñoso afecto.
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Sus padres Pedro Tayllafert Márquez y Soledad García Pinilla, según el certificado de nacimiento tenían 36 y 29 años respectivamente. 

Ahora ya sabemos que son edades incorrectas en realidad, ya que mi bisabuelo Pedro tenía cumplidos 37 años, ya que nació el 29 de junio de 1891, como así expliqué en el artículo de junio. Respecto a mi bisabuela Soledad, tenía 31 años, ya que nació el 31 de diciembre de 1896, como también expliqué en dicho artículo. También especifica que mi bisabuelo Pedro era jornalero, algo que ya sabíamos.

Cuando habla de su abuela paterna Juana, menciona que es natural y vecina de ésta (refiriéndose a la villa de San Juan del Puerto). En el caso de sus abuelos maternos Vicente y Margarita, expone que son naturales de Oliva de Jerez  (Badajoz) pero vecinos de esta villa.

Datos que ya sabíamos por el anterior certificado de nacimiento de su nieto Vicente. Pero en este caso, una pista que me llevará a otras, es que ninguno de ellos está difunto.

De hecho, la persona que comparece a las 11 h del día 24 de agosto “en virtud de manifestación personal del abuelo materno en el local del juzgado”, es decir, su abuelo materno Vicente, que ya lo hiciera en el certificado de nacimiento de su nieto Vicente. Por tanto, era casi normal entonces, los errores en las edades de los padres si no comparecía el propio padre.

También hay que reseñar que en el artículo de junio ya mencionado, expliqué que el nombre de José se lo pusieron por su bisabuelo paterno José Tayllafer. En ese momento, no sabía otro dato, que era que el nombre completo con el que fue bautizado mi trastatarabuelo José Tayafer Ramos era José María, lo mismo que su bisnieto José, que aparece en este certificado con su nombre completo José María.

Por último, los testigos fueron Francisco Martín Pérez, domiciliado en la calle Colón y José Barroso Martín.

Y ahora es cuando hablaré de los certificados de nacimiento de mis tías abuelas Concha y Margarita.

Concepción Tayllafert García nació a las 3 h del domingo día 6 de diciembre de 1931, en la calle Esparteros y en este caso, tampoco especifica el número como en el caso de su hermano José María.
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Hay que decir que esta calle, paralela a la calle Toneleros (donde nació su hermano Vicente) y que está próxima a la calle Nogales (donde vivían sus padres), bien podría ser la calle donde vivía una tía, hermana de su madre Soledad, llamada Manuela, Aunque también podría ser que vivieran en esa calle con su hermana y después se trasladasen a la calle Nogales.

De hecho, esta calle ha cambiado varias veces de nombre, tal y como documenta en su blog, el historiador local José Manuel Márquez Romero, fuente inagotable de la historia de San Juan del Puerto.


Esparteros:
 1932.- Manuel Azaña
 1934.- Esparteros
 1936.- Manuel Azaña
 1936.- Luís Sirval
 1936.- Esparteros


Por otro lado, la investigación presentada demuestra como importante novedad la existencia de un puerto en la isla de Saltés, coetáneo a la época del descubrimiento, del que la historiografía no tenía noticias hasta el momento. Asimismo, el estudio realizado atestigua, también como novedad, el funcionamiento de un astillero en San Juan del Puerto, de manera que se constata la fabricación de embarcaciones por parte de carpinteros de ribera en todas las localidades del estuario del río Tinto (Huelva, Moguer, Palos de la Frontera y San Juan), así como la propiedad de ellas por parte de sus vecinos. También se ha abordado, junto a los carpinteros de ribera, el trabajo efectuado en la construcción o reparación de barcos por parte de los calafates, así como otros oficios relacionados con esta actividad marítima; es el caso de los cordoneros, herreros, esparteros o toneleros.
fuente imagen: https://abogadopolitologoyviajero.wordpress.com/category/viajes/
De ahí que el nombre de dicha calle casi con toda seguridad sería debido a ese oficio, como el nombre de la calle próxima Toneleros.

La Segunda República Española fue el régimen político democrático que existió en España entre el 14 de abril de 1931, fecha de su proclamación, en sustitución de la monarquía de Alfonso XIII, y el 1 de abril de 1939, fecha del final de la guerra civil, que dio paso al régimen franquista.

Por tanto, mi tía abuela Concha, nació el mismo año que La República, 1931 en una calle con el nombre de un oficio, el de esparteros que estaba destinado a cubrir unas necesidades para los viajes marítimos del Nuevo Mundo.
fuente imagen: http://modelismo-vballarin.blogspot.com.es/2011/05/la-pinta.html
También compareció al registro su abuelo materno Vicente, a las 16 h del día 9 de diciembre.

Respecto al nombre con el que fue registrada, mencioné en el artículo de junio dedicado a su padre, mi bisabuelo Pedro, que sería en honor a su bisabuela paterna Concepción Márquez Cruzado, madre de su abuela Juana, que hoy tributamos. Pero después de saber la fecha exacta de su nacimiento, tengo la duda de si no fue en honor a la Virgen Inmaculada Concepción, que se celebra el mismo día 6 de diciembre y es patrona de Huelva, junto a la Virgen de la Cinta, hasta el siglo XVIII. En 1954, será nombrada Patrona de la Diócesis de Huelva mientras la Virgen de la Cinta quedará como única patrona de la ciudad, junto a San Sebastián como patrón.

Indica que sus padres Pedro y Soledad tenían 34 años. Si tenemos en cuenta que mi bisabuelo nació el 29 de junio de 1891, está claro que hay un error importante ya que tenía 40 años. En el caso de mi bisabuela, es correcto aunque le falten sólo 25 días para cumplir los 35.

Seguramente el error en la edad de mi bisabuelo sería del secretario del juzgado al escribir que repitió la misma edad, ya que su suegro Vicente, sabía perfectamente que no tenían la misma edad ambos, su hija y su yerno (cuya diferencia era de 5 años y medio).

Respecto a los testigos del nacimiento, de nuevo aparece Antonio Rebollo Bueno, que ya apareciera en el certificado de defunción de su padre Pedro en 1947 y que ya expliqué en el artículo del 8 de marzo. Indica que estaba casado y domiciliado en la Plaza de la República.

De hecho, esta plaza recibió este nombre este año 1931, debido a la proclamación de La II República el 14 de abril, pero también ha tenido otros nombres, tal y como documenta en su blog, el mencionado historiador local José Manuel Márquez Romero.

Plaza de España (Ayuntamiento):
Plaza de la Constitución
 1873.- Plaza de la República Federal
 1874.- Plaza de la Libertad
 1889.- Plaza de la Constitución
 1931.- Plaza de la República
 1936.- Gregorio de Haro
 1938.- Plaza de España

El otro testigo de este nacimiento fue Fernando Morez Orozco, casado y domiciliado en la calle Colon, 8. Otra calle dedicada al Nuevo Mundo y que termina en la Plaza de España, mencionada anteriormente.

Y ahora es cuando aparece la pista, la que hoy hace que podamos escribir más datos de la familia, aparte de los ya mencionados anteriormente.

Aparece en lo que se refiere a sus abuelos, donde indica en el caso de los abuelos maternos Vicente y Margarita, lo mismo que en el caso anterior de su hermano José María, que son naturales de Oliva de Jerez (Badajoz) y vecinos de esta villa (San Juan del Puerto). Pero, en el caso de su abuela paterna Juana Tayllafert Márquez, indica que es de esta naturaleza (refiriéndose a natural de San Juan del Puerto) y también que es vecina de Sevilla.

Este descubrimiento en este certificado, aparece por primera vez en un documento familiar de la línea Tayllefert.

Y es entonces, cuando lo relaciono con una transmisión verbal que había oído pero sin detalles, como algo que uno escucha, pero que queda en el subconsciente ahí agazapado, latente, sin ninguna relación ni anotación y también como algo que no lo acabo de ver claro o que lo habré oído sin muchos detalles o información y que entonces no tuviera mucho sentido y que ahora lo explica todo.


Me estoy refiriendo a la transmisión verbal que me dijo mi madre, que había oído de pequeña que su madre, mi abuela estuvo siendo niña, un tiempo (no sabemos cuánto pero podría ser aproximadamente un año) en Sevilla con su abuela. En ese momento, sin especificar si abuela materna o paterna.

De hecho, antes de todas las investigaciones familiares, el nombre de su abuela paterna, Juana Bautista, al menos por transmisión verbal hacia mi persona, no era conocido, sí el de su hijo, mi bisabuelo Pedro.

Supongo que al tratarse de la nieta primogénita y teniendo en cuenta, las circunstancias de otros tiempos, no sería de extrañar esa estancia en Sevilla.

Y ahora volveré a desglosar el tercer certificado de nacimiento recuperado y que ayudará a seguir esta nueva pista descubierta de Sevilla. Por cierto, un documento bastante ilegible pero con tesón y paciencia y un buen zoom en la pantalla del ordenador, pude interpretarlo.

Mi tía abuela Margarita nació a las 5 h del sábado día 1 de junio de 1940, en la calle Nogales, núm. 2. Hay que resaltar que seguramente la numeración de esta calle ha ido cambiando, ya que dicho domicilio de mis bisabuelos Soledad y Pedro, en los diferentes documentos cambió de numeración, aunque siempre se mantuvo la cifra en el lado par (en el lado derecho en el sentido de la circulación desde la calle Huelva).
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Las edades de sus padres Pedro y Soledad constan como 49 y 41 años de edad respectivamente. En el caso de mi bisabuelo es correcta pero en el caso de mi bisabuela no, ya que tenía 43 años.

De hecho, quién compareció el lunes día 3, fue su padre Pedro Tayllefert (tal y como firma con su variante de apellido con la e).

En el caso de mi tía abuela Margarita, fue registrada por su abuela materna Margarita Pinilla García (madre de Soledad).

En cuanto a los testigos, de nuevo aparece Antonio Rebollo Bueno y Pedro Peret Lozano domiciliado en la calle San Juan, 13

Hay que decir que este certificado de nacimiento es bastante ilegible, aunque siempre que ha sido así, cotejando y comparando palabras y además teniendo ya algo de información previa de datos ya conocidos, se consigue interpretar casi por entero.

En este certificado de nacimiento, se puede observar que su abuelo materno Vicente no comparece porque en lo referido a los abuelos, todos aparecen como difuntos.

Y aquí es donde decido investigar la pista de Sevilla de mi tatarabuela Juana Tayllefert Márquez con el dato principal que entre diciembre de 1931 y junio de 1940, con la certeza que vivió y falleció en Sevilla.

Me hubiese gustado conseguir el certificado de nacimiento de otro de los hermanos de mi abuela, Pedro, que nació en 1937 para así poder aproximarme más pero todavía no he podido conseguirlo, pero espero pronto poder recuperarlo.

Así que lógicamente, volví a hablar de este asunto con mi madre y me recordó incluso algún detalle más, como que mi abuela Juana, conoció en persona a la mismísima Sor Ángela de la Cruz.
fuente imagen: http://es.aleteia.org/2014/11/05/hoy-celebramos-a-santa-angela-de-la-cruz/
Otro dato importante, ya que entonces, mi objetivo sería encontrar datos de mi tatarabuela en Sevilla ciudad y no en cualquier pueblo de la provincia, donde entonces hubiese sido mucho más complicado. Aunque en peores circunstancias me vi cuando quise investigar los orígenes gallegos por la línea paterna llegando a conocer aldeas y parroquias de los diferentes concellos o municipios de las provincias de Galicia.

Así que procedí como en algunos otros casos, pidiendo el certificado de defunción de mi tatarabuela al Ministerio de justicia de Madrid, detallando que lo pedía a Sevilla ciudad y con la observación detallada que no sabía la fecha exacta pero sí que había sucedido entre 1931 y 1940. También indicando los nombres de sus padres José y Concepción.

Recibí un sobre que me trajo como me ha pasado a veces, una frustración. Me pedían más datos, como el lugar u hospital donde falleció, donde estaba enterrada, fecha exacta del fallecimiento.
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En fin, que me topaba con u obstáculo que no esperaba, ¿por qué como podía yo saber tantos datos de un antepasado como mi tatarabuela? 

Por no hablar que para mis pesquisas, dar con Sevilla ciudad, ya era un avance importante, así que decidí que lo tenía que hablar con alguna persona del Registro civil de Sevilla y de “perdíos al río”.

Así que localicé el Registro civil de Sevilla y telefoneé pidiendo el certificado de defunción de mi tatarabuela, explicándoles que lo había buscado en su pueblo natal de San Juan del Puerto de la provincia de Huelva y que no había aparecido, hasta que encontré una pista que me llevaba a Sevilla.

Elisa como así se llama la funcionaria me comentó que ellos no se dedicaban a buscar documentación tan antigua, que era una labor muy complicada ya que no estaba digitalizado y que además el problema era la falta de personal y tiempo para dedicarlo.

Para más inri, mis únicos datos eran que buscaba a mi tatarabuela Juana Tayllafert Márquez, cuyos padres eran José Tayllafert Ramos y Concepción Márquez Cruzado y que había nacido el 24 de marzo de 1869 en el pueblo de San Juan del Puerto. Y les pedía el certificado de defunción que habría ocurrido entre diciembre de 1931 y junio de 1940.

Ahí es nada, pedirles que buscasen en casi 8 años, entre sus archivos, un certificado de defunción de mi tatarabuela.

Yo además, me hacía mis cábalas en donde podría haber estado y si no se hubiese ido a algún pueblo de la provincia. Me imaginaba que podría haber estado en el convento de Sor Angela de la Cruz, trabajando allí o incluso quién sabe, hasta haberse hecho monja.

De hecho, teniendo en cuenta que mi abuela visitó a su abuela y estuvo con ella de pequeña, teniendo en cuenta que mi abuela nació el 25 de febrero de 1922, cruzando ese dato con el año y mes de diciembre de 1931 que mi tatarabuela ya era vecina de Sevilla, quería decir que bien podría haber estado con 9 años o más o incluso alguno menos.

Como mínimo entre agosto de 1928, que aún mi tatarabuela era vecina de San Juan del Puerto (como constaba en el certificado de su nieto José), es decir, mi abuela podría haber estado en Sevilla entre los 6 años y los 10 u 11 años.

Otro dato que investigué fue la vida de Sor Ángela de la Cruz y al ver que ésta falleció el 2 de marzo de 1932, tuve muy claro que mi abuela la conocería como mucho con 10 años y como mínimo con 6, es decir, entre agosto de 1928 y marzo de 1932.

La información que mi abuela Juana conoció a Sor Angela de la Cruz es un elemento clave para haber podido localizar a su abuela, en Sevilla capital. De hecho, incluso si estuvo al menos un año con su abuela y la conoció, seguro que fue yendo al colegio donde Sor Angela tendría su convento madre.

En Sevilla capital hay tres casas: la Casa Madre en la calle Sor Ángela de la Cruz, donde cuentan con internado de niñas, residencia de ancianas, y el colegio Ángela Guerrero, en la calle Doña María Coronel; la casa natal de Sor Ángela en Santa Lucía (ver foto), y el convento de Torreblanca.
fuente imagen: wikipedia
Conocer más de la figura de Sor Angela de la Cruz, es saber también un poco más de mi tatarabuela Juana y del tiempo que estuvo allí mi abuela Juana.

Sor Ángela, que compendió el espíritu de la Compañía en tres palabras «pobreza, limpieza, antigüedad», proyectó un programa de vida muy estricto en el que la oración y la atención a los pobres y enfermos son tareas fundamentales. Las Hermanas de la Cruz cumplen con fidelidad estas reglas y, sobre todo, con alegría.

Otra de las cosas que también me explicó mi madre es que le oyó explicar a mi abuela que la casa donde vivía su abuela era una casa muy grande, con muchos vecinos, de esas casas típicas de Sevilla donde existía un patio o corral (como se dice allí) central muy grande, de influencia árabe con sus jardines y localizadas en callejones estrechos que incluso se cerraban por las noches.
fuente imagen: http://curiosasevilla.blogspot.com.es/2015_10_01_archive.html
En el casco antiguo de Sevilla existen algunos barrios que son un ejemplo muy claro de lo anterior.

Y volviendo a mi petición al Registro civil de Sevilla, recibí una llamada telefónica de Elisa, dónde me decían que efectivamente, mi tatarabuela falleció en Sevilla. 

Gracias a la generosidad y profesionalidad de Elisa y también de Belén, que ha seguido atendiéndome todas mis indagaciones, por fin localicé este documento que llevaba muchísimo tiempo buscando.

Me puse hasta nervioso, no por la confirmación de algo que ya suponía, habiendo atado todos los cabos, sino porque cada vez que se localiza un nuevo documento, me hace sentir muchísima alegría y sobretodo, pensar una vez más, que valió la pena.

Por no hablar que en algunos casos más antiguos, hay más posibilidades de no encontrar que de encontrar, pero de nuevo, la suerte estuvo de mi lado y Elisa, me comentó que había costado y que lo hicieron como un caso excepcional y que también me harían llegar 3 copias literales. Me comentó que falleció en 1933 y yo con los nervios no le pregunté nada más.

Recibí en mi buzón, un sobre grande con las copias literales del certificado de defunción, que pasaré a detallar a continuación.

Juana Tayllefert Márquez falleció el miércoles día 22 de marzo de 1933 a las 16 h en su domicilio.

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Según consta en el certificado, tenía 59 años, aunque ahora sabemos que esa cifra no es correcta, ya que tenía 63 años. Y por poco, ya que como bien sabemos y explicamos en el artículo de octubre, mi tatarabuela nació el 24 de marzo de 1869.

Es decir, que falleció un 22 de marzo y nació un 24 de marzo, dos fechas casi idénticas curiosamente.

Aparece también que su domicilio era en la calle Viriato, núm. 3.

fuente imagen: google maps
Se puede observar que el domicilio de mi tatarabuela era una casa grande y con una verja que cierra el paso a personas que no vivan allí, algo así como una zona residencial.

La calle Viriato es una calle con historia en Sevilla, una calle de las que cumpliría con las aproximaciones que expliqué en el artículo con la transmisión verbal de mi madre, sobre callejones estrechos típicos de la influencia mozárabe y también con casas de vecinos muy grandes.

En la cabecera del documento, aparece el dato de Distrito San Vicente.

San Vicente es un barrio de Sevilla, perteneciente al distrito Casco Antiguo. Está situado en el margen izquierdo del río Guadalquivir y limita al norte con el barrio de San Lorenzo; al este, con el barrio de Encarnación-Regina; y al sur, con el barrio de Museo.

La iglesia de San Vicente en dicho barrio, se encuentra situada en el interior de la ciudad histórica y es una de sus primitivas parroquias.
fuente imagen: http://leyendasdesevilla.blogspot.com.es/2013/01/iglesia-de-san-vicente-martir-i-la.html
Aunque por proximidad a la calle Viriato, tenemos a la Iglesia de San Juan de la Palma de Sevilla, nombre con el que se conoce comúnmente a la Iglesia de San Juan Bautista. Ésta se levanta, como tantas otras del centro histórico de la ciudad, sobre el solar de una antigua mezquita.
fuente imagen: wikipedia
Es curioso que cerca de donde vivió sus últimos años, existiera esta parroquia dedicada al patrón de su pueblo natal, San Juan Bautista.

En esta histórica calle Viriato, nació en 1924 el famoso y querido humorista sevillano Paco Gandia. Me acuerdo de pequeñito, haberle oído contar, sus famosas historias verídicas en la radio.

Siempre reí más cuando alguien cuenta algo que es de risa pero verídico, que los propios chistes que intentan ser graciosos.

Hay un tramo de la calle Viriato que en el 2012 se le dedicó a la beata Madre María de la Purísima de la Cruz, discípula de Sor Ángela de la Cruz.  Se trata del tramo de la antigua calle Viriato que va de Feria a Aposentadores.
fuente imagen: http://culturadesevilla.blogspot.com.es/2012/02/quien-fue-viriato.html
Y volviendo al certificado de defunción de mi tatarabuela, aparece como encargado por manifestación, Carlos Ponce Suárez, que fue al Registro el día 23 a las 10.30 h. Y como testigos, Enrique Sánchez y Rafael Muñoz.

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También se indica que falleció a causa de caquexia (cuando un paciente presenta caquexia, los médicos generalmente consideran la posibilidad de cáncer). También se indica que recibirá sepultura en el histórico cementerio de San Fernando.
fuente imagen: wikipedia
El cementerio de San Fernando se encuentra en el barrio de San Jerónimo, al norte de la ciudad de Sevilla y fue construido en 1852. Es el único cementerio municipal de la ciudad.

En dicho cementerio, ahora ya sabemos que descansa mi tatarabuela Juana, junto a personajes ilustres de la historia de Sevilla, entre los que se encuentra el torero Joselito o el cantaor Camarón de la Isla de una larga lista de difuntos famosos. Un cementerio lleno de esculturas y panteones de las familias más influyentes y conocidas de Sevilla.
fuente imagen: wikipedia 
Y ahora es cuando viene el dato que considero más relevante:

De estado casada con don José Luna de la Parra, de cuyo matrimonio no deja hijos. Deja dos hijos naturales llamados José María y Pedro Tayllafert Márquez.

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Por tanto, en este artículo de hoy, aparte de descubrir que mi tatarabuela vivió sus últimos años en Sevilla, también hemos averiguado otra fecha más para el álbum genealógico familiar, que es su aniversario hace 84 años de este día.

Y para terminar, hemos podido averiguar que vivió en el casco histórico de Sevilla y que se casó, aunque no sé si fue en la Iglesia de San Vicente o en la más próxima de San Juan de la Palma, aunque como siempre, espero descubrir.
vista aérea de los diferentes lugares clave de este artículo
Y en esa misma parroquia que se casaría también con toda seguridad le harían la misa fúnebre.

Y que mejor final para este artículo que dedicárselo a Sor Ángela de la Cruz, una persona muy querida en Sevilla (los sevillanos la llamaban madre Angelita), que incluso cuando falleció en 1932, personas de todas las clases sociales rindieron homenaje a la hoy Santa que, por privilegio del Gobierno de la Segunda República Española, fue sepultada en la cripta de la Casa Madre en Sevilla.

Incluso un gobierno ateo como es el republicano, le rindió honores  y dos días después el Ayuntamiento republicano de la ciudad de Sevilla, decidió por unanimidad que constase en acta el sentimiento de la Corporación por la muerte de la religiosa y decidió se rotulase con su nombre la entonces llamada calle Alcázares, donde estaba y continúa el convento.

“Hacerse pobre con los pobres, hacer la caridad, no desde arriba, sino ayudar a los pobres desde dentro”, escribía y lo vivía: “La primera pobre, yo”.
fuente imagen: wikipedia
Una monja que dedicó su vida a servir a los demás y que un día la nieta de mi tatarabuela Juana Tayllafert Márquez, es decir, mi abuela materna Juana Tayllefert García llegó a conocer y que hoy, conocemos algo más...